Psicóloga especialista en autismo. Directora Técnica del Centro de rehabilitación “Casabella”.

Magister en Gestión en Servicios de Salud Mental (Universidad ISALUD) y doctora en Ciencias Sociales (Flacso).

Miembro de la Asociación Psicológica Americana (APA).
Miembro de la División 33 De estudios sobre Autismo de la Asociación Americana de Psicología.

ABSTRACT:

SEDE RESISTENCIA
Mujer, autismo y teorías androcéntricas

Este trabajo tiene sus orígenes en dos intercambios que se están llevando a cabo en la actualidad: uno, con el feminismo; el otro, con el movimiento de personas con discapacidad. Las experiencias de las mujeres con discapacidad han estado ausentes de las discusiones y preocupaciones del feminismo, mientras que, el movimiento de las personas con discapacidad, dominado históricamente por hombres, lo ha tocado, por regla general, como “una cuestión especial” (Morris 1996).
Un espacio gris de entrecruzamiento o solapamiento entre el movimiento feminista y el movimiento de mujeres con discapacidad, son las mujeres con Autismo/Asperger que se constituyen por sus características particulares en una minoría dentro de una minoría. Las mujeres con Autismo/Asperger son invisibles en varios sentidos; invisibles como minoría dentro del grupo de personas con trastorno del espectro autista, invisibles como minoría dentro del grupo de mujeres con discapacidad e invisibles como minoría dentro del feminismo.
Desde las primeras caracterizaciones del cuadro, médicos, psicólogos, psicoanalistas, psiquiatras, etc. han generalizado sus teorías armadas en base a un modelo masculino, no considerando las posibles diferencias del cuadro debido al género. Así constituyeron un discurso androcéntrico respecto al Autismo/Asperger que colocó a estas mujeres en una construcción social opresiva.