Lic. en Psicología (UBA) formada en Neuropsicología.

Supervisora región Noroeste del Área de Acompañamiento Escolar y supervisora del Área de Tratamiento de APAdeA. Capacitadora de terapeutas Cognitivo Conductual en el ámbito privado.

Desarrolla programas de Habilidades Sociales para niños con TEA y Asperger. Capacitadora docente sobre temáticas relacionadas con los diagnósticos de TEA: Inclusión / Análisis y modificación de la conducta / Paso a la vida adulta / Habilidades sociales.

Supervisora de tratamientos Cognitivo Conductual en ciudades del interior. Directora del Centro Moreto del Centro Casabella.

ABSTRACT:

SEDE CHARATA
Integración escolar y transición a la vida adulta

Las personas con TEA deben protagonizar su proceso de inclusión, promoviendo desde los sistemas de apoyo los factores que componen el bienestar de la persona
Las dimensiones como el bienestar emocional, las relaciones interpersonales, el bienestar material, el desarrollo personal, el bienestar físico, la autodeterminación y la inclusión social deben comenzar a trabajarse desde la adolescencia, no solo desde el ámbito terapéutico sino también desde el ámbito escolar a través de los procesos de inclusión, teniendo como meta la calidad de vida y la planificación de proyectos para cuando egresen del nivel secundario.
Para llevarlo a cabo debe implementarse un trabajo interdisciplinario entre los diferentes equipos intervinientes en el armado del plan de apoyos individualizados del joven con TEA, trabajando conjuntamente los equipos de salud e integración escolar.


SEDE RESISTENCIA
Hermanos de niños con T.E.A. Características y necesidades

Los sistemas familiares son los principales integradores sociales de sus miembros con T.E.A.
La familia presta apoyos no solo a sus niños con necesidades especiales sino al resto de sus miembros, generando un entorno equilibrado, donde son estimuladas las cualidades y potencialidades.
Es esencial la apoyatura a los padres y especialmente a los hermanos, ya que muchas veces no comparten las mismas preocupaciones.
Se observa desde el trabajo familiar las diferentes características que toman los hermanos en función del rol dentro del sistema. Este varía de acuerdo a la personalidad, el temperamento, el apoyo que reciba de sus padres, su entorno, la dinámica familiar. Muchas veces estos lugares son determinados además de las características antes mencionadas, por múltiples variables.
El afrontamiento del diagnóstico no solo es atravesado por los padres sino también por los hermanos. En estas familias se observa mayor conciencia de apoyo social, lealtad, comprensión y aceptación de las diferencias.
Se proponen dentro de los tratamientos integrales, diferentes abordajes para las familias, que varían desde terapias individuales, grupo y talleres para hermanos, sumado a la integración en los grupos de habilidades sociales.