Diputado Nacional. Impulsor del proyecto de Ley Nacional “Pirotecnia cero”.

Nació en Bolívar, el 23 de junio de 1979. En el año 2002 se recibió de Médico en la Fundación Barceló.

El 10 de diciembre de 2009 asume como concejal bolivarense.

En 2011 es electo Intendente con el 48,25 % de los votos, terminando con 16 años de hegemonía radical.

En las elecciones generales de 2015, es reelecto como Intendente con el 54,62 % de los sufragios.

Lleva adelante varios proyectos culturales y deportivos en su ciudad junto a su amigo el conductor televisivo Marcelo Tinelli.

Como Intendente de Bolívar creó el natatorio climatizado municipal, construyó el edificio propio de la Escuela 502 para niños especiales, inauguró el Centro Regional Universitario, remodeló el Centro Cívico y refaccionó y reinauguró el Cine Avenida junto a Marcelo Tinelli.

Fue impulsor del Plan Preventivo de Salud que inició en Bolívar junto a su padre y el Programa Integral de Medicina Preventiva Dinámica Domiciliaria para la detección temprana del Cáncer de Colorrectal (PIMPRE) con promotoras de salud trabajando puerta a puerta para conocer el estado de situación sanitaria de los ciudadanos.

Como médico está comprometido con disminuir y erradicar problemas de salud evitables con políticas públicas activas y preventivas.

ABSTRACT:

 

SEDE RESISTENCIA

                 Miércoles 3 de octubre - 16.15 a 17.00 hs.

Aplicaciones concretas para la inclusión de personas con TEA. El ejemplo de la pirotecnia

En los últimos años, hemos asistido a una proliferación de regulaciones locales, mayoritariamente municipales, respecto de la limitación en el uso de artefactos pirotécnicos. Provincias y Municipios han avanzado en este mismo sentido: Neuquén, Mendoza, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, y localidades como Bolívar, Bahía Blanca, San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes, etc.
El uso libre y sin control de pirotecnia afecta de diversas formas a sectores vulnerables de la sociedad, los niños, la fauna y el ambiente, por lo que dicha actividad debe regularse en pos de su protección, conforme el principio constitucional de protección de la salud y seguridad de los consumidores.
La necesidad de regular su uso surge de la propia peligrosidad de estos artefactos. Los usuarios y espectadores de éstos productos son los principales -aunque no los únicos- perjudicados, al sufrir quemaduras de diversa gravedad, lesiones auditivas u oculares, intoxicaciones o pérdida de miembros.
Tambien se perjudica a aquellas personas que, sin utilizar artículos de pirotecnia o ser espectadores, padecen de forma grave su uso por terceros, como personas con trastorno del espectro autista (TEA) y Trastorno Generalizado en Desarrollo (TGD), considerando también nocivos los efectos que producen en los animales y medio ambiente.
Asimismo, y en relación a las personas que sin utilizar estos artículos se ven perjudicadas, debemos concientizar sobre sobre el daño que sufren los ancianos y los bebes, y en particular las personas que sufren trastorno del espectro autista (TEA), y Trastorno Generalizado en Desarrollo (TGD), siendo una de las características de estos trastornos la sensibilidad auditiva.
Aquí, cobra especial relevancia la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad, aprobada en 2007 mediante Ley 26.378. Dicha Convención tiene el propósito de “proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”.
Ello implica una obligación por parte del Estado de impulsar modificaciones legislativas en pos de su protección, aún cuando debamos promover, para ello, cambios culturales y costumbres, como la de festejar utilizando artificios pirotécnicos. Dicha convención expresa en este sentido, el compromiso de los Estados parte de adoptar “medidas inmediatas, efectivas y pertinentes para sensibilizar a la sociedad, incluso a nivel familiar, para que tome mayor conciencia respecto de las personas con discapacidad y fomentar el respeto de los derechos y la dignidad” de los mismos.